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Hernán
Cortés (1485-1547):
Hijo de familia hidalga, estudió en la Universidad de Salamanca, pero pronto
abrazó la carrera militar. En 1504 se alistó en la expedición de Alonso
Quintero y se estableció en La Española. En 1511 participó en la conquista de
Cuba y en compensación recibió una encomienda en Santiago de Baracoa.
Designado
en un principio por el gobernador de Cuba, Velázquez, para dirigir una expedición
en socorro de Grijalva que había llegado a las costas de México,
le fue denegada la autoridad poco después. Sin embargo, Cortés partió hacia México
en 1519 con una flota de once naves y un contingente de 660 hombres.
Desembarcaron en Cozumel, en Yucatán, y avanzaron hasta San Juan de Ulúa; en
este lugar surgieron los primeros conflictos con los expedicionarios.
Fundó
la ciudad de Veracruz, pero la llegada de un barco procedente de Cuba incitó a
los descontentos a preparar la huida. Descubierta la conjura por Cortés, fue
reprimida duramente y después de enviar una nave hacia España, destruyó las
restantes, dejó una pequeña guarnición en Veracruz,y prosiguió su marcha
hacia México. Se alió con los tlaxcaltecas, enemigos de los aztecas, y entró
en Cholula, donde realizó un ataque preventivo, en que murieron unos 3000
indios, al enterarse de que preparaban una conjura contra ellos. Prosiguió su
marcha, a pesar de que los emisarios de Moctezuma le instaron para que se
retirase, y el 8 de Noviembre de 1519 entraba en Tenochtitlán. Aparentemente
fue bien recibido, pero al poco tiempo se enteró de que la guarnición de
Veracruz había sido aniquilada por los aztecas. Cortés aprovechó este suceso
para ejecutar en la plaza a los que habían tomado parte en esta expedición. En
1520 tuvo que dejar una pequeña guarnición al mando de Alvarado y abandonar la
ciudad con el resto de sus hombres para enfrentarse a las tropas que, al mando
de Narváez, había enviado el gobernador de Cuba. Sin demasiadas dificultades
consiguió que la mayor parte de los soldados de Narváez pasaran a engrosar sus
tropas y con ellos regresó a la capital, donde se encontró con la población
azteca sublevada a causa de la matanza hecha por Pedro de Alvarado en el Templo
Mayor. Moctezuma murió en condicones no aclaradas, y después de resistir
algunos días, Cortés y Alvarado decidieron salir de México
la noche del 30 de Junio de 1520, la Noche Triste. Perseguido por los aztecas,
sus tropas se vieron diezmadas, pero lograron derrotarles en la batalla de
Otumba (7 de Julio), lo que permitió a Cortés recomponer sus tropas y poner
sitio a Tenochtitlán los últimos días de 1520. A mediados de 1521
consiguieron vencer la enérgica resistencia de los aztecas y el 30 de Mayo, el
último emperador azteca, Cuauhtémoc, rindió la ciudad a Cortés. Los reinos
de Michoacán y Zapotecapán se soometieron voluntariamente, y los capitanes de
Cortés realizaron la conquista de toda la región central. Estas tierras
constituyeron la Nueva España y su gobierno fue encomendado a Cortés, quien
inició su organización y administración (Ordenanzas de Cortés), pero las
disputas con Narváez y Velázquez decidieron al Consejo de Indias a desposeerlo
del gobierno de Nueva España (1528). Se le concedió el título de Capitán
General y de marqués del Valle de Oaxaca, y se le cedieron 22 villas y 23.000
vasallos, lo que fue motivo de una larga controversia con la Ciudad de México.
En 1530 regresó a Nueva España, donde continuó sus expediciones, llegando en
una de ellas hasta la Baja California (1536). De nuevo en España, participó en
la expedición a Argel (1541) y vivió el resto de su vida aislado de la corte.
